RESTAURACIÓN
RESTAURAR CITROËN CLÁSICO
EL COMIENZO DE UN PROYECTO
Casi siempre todo empieza con una llamada telefónica. Alguien quiere recuperar esa parte de la historia de su vida en la que hubo un actor importante. Uno de aquellos legendarios Citroën “tiburón” que es como siempre lo conocimos en nuestro país. El mas que conocido Citröen DS. Con los años aprendimos que en Francia los llamaba diosas, pero para nosotros siempre fue “El Tiburón” ese objeto de deseo que en distintas circunstancias formo parte de nuestras vidas.

PORQUE LA HISTORIA NO TERMINA AQUÍ, CONTINÚA CONTIGO
Ese espacio único que se crea en un coche clásico. Donde vivimos grandes viajes. La ilusión con la que llegamos a destinos vacacionales. Donde compartimos grandes momentos con nuestros padres siendo niños, viendo por sus ventanas como cruzábamos pueblos y ciudades ajenas a nosotros y que en aquellos coches sentíamos la seguridad de ir en ese micro mundo que se crea dentro de ellos.
Ver pasar por las carreteras y admirarlos siendo un niño y soñar con tener algún día uno propio. Aquel vecino que sus parientes Vivian en Francia y todos los veranos los visitaban conduciendo su majestuoso Citroën Tiburón.

NO VENDEMOS COCHES, HACEMOS PROYECTOS DE RESTAURACIÓN
Hay mil razones que nos han desvelado nuestros clientes en esas primeras charlas, que al principio comienzan con la distancia de alguien a quien no conocemos y que pronto se hacen más cercanas, unidos por el vínculo que compartimos, esa pasión por aquellos maravillos hidroneumáticos Citroën que marcaron nuestras vidas.
SOY EL HOMBRE QUE SOY PORQUE NO DEFRAUDÉ AL NIÑO QUE FUÍ
Con cinco años mi padre compro un Citroën Gs que sustituía a un Seat milquinientos. Para un niño de los años 70 aquello fue amor a primera vista. He de decir que lo que conquisto mi corazón fue, y hoy puedo definirlo como adulto: El concepto único en la fabricación de automóviles que tenía Citroën en aquellos tiempos.
EL CONCEPTO
Volante de un solo radio.
Asientos grandes, suaves y cómodos como ningunos.
Unos frenos que con solo rozarlos actuaban de forma tan eficaz como no se conocía hasta entonces.
Pioneros en ergonomía.
Todo estaba a mano. La elegancia y clase con la que se diseñaron los modelos hidroneumáticos sin duda era arte sobre ruedas. No dejaba, ni deja a día de hoy indiferente a quien lo admira cuando circulas por su habitat natural, “La carretera”. Diseñados para ofrecer sensaciones únicas y soñar con aquella Belle epoque que vivió Citroën en aquellos años. Nuestro propósito es recuperar en nuestro taller de restauración, aquellas joyas que Citroën fabrico en un tiempo en el que la dedicación por distinguirse con una filosofía propia, la pasión por superarse y la valentía de llevar a cabo un concepto único del automóvil y que a día de hoy recuperamos gracias en gran parte nuestros clientes, grandes amantes de esa filosofía que compartimos y se vuelve a hacer realidad en nuestro centro de restauración Paco Becerro Restaurador.













